Siempre tuve claro que quería ser psicóloga. Ayudar a otras personas a conocerse, amarse y liberarse de aquello que les oprime, me parece el mayor gesto de amor que puedes hacer por alguien.

Sin embargo, no fue un camino fácil. Fui la única estudiante de mi promoción que decidió estudiar PSICOLOGÍA. Profesores y familiares creían que podía optar a algo “mejor”, ya que se consideraba una profesión poco valorada y sin ninguna salida en aquel momento (1996). Pero yo lo tenía claro, por lo que seguí adelante con mi sueño y me licencié cinco años después en la Universitat de Barcelona(2001).

Salir al mundo profesional recién licenciada es como querer nadar donde no hay agua. De repente te encuentras con unos conocimientos que quieres aplicar cuanto antes, y con un mercado que te considera poco preparada al no tener experiencia. Es como la pescadilla que se muerde la cola. Sin oportunidades, no hay experiencia. Pero no me quería rendir, así que opté por hacer un voluntariado en un CENTRO DE REHABILITACIÓN SOCIO-LABORAL PARA ENFERMOS MENTALES SEVEROS y, posteriormente, lo que inicialmente fueron unas prácticas de PSICOLOGÍA EVOLUTIVA, y después un contrato laboral, escribiendo artículos de interés educativo para padres.

Todo aquello no me acababa de llenar, así que pensé que optar por la psicología organizacional podía ser una buena opción. Me gusta liderar grupos, gestionar sus emociones, ayudar a un crecimiento común, así que encajaba bastante conmigo. Es por ello que estudié el MÁSTER EN DIRECCIÓN DE RECURSOS HUMANOS impartido por el Colegio Nacional de Doctores y Licenciados en Ciencias Políticas y Sociología (2004).

Se volvieron a reactivar todas mis ilusiones, las ganas estaban más que nunca, participé en diferentes programas de formación de empresa, pero de nuevo las dificultades laborales hacían acto de presencia. No me lo podía creer, ¿por qué todo tenía que ser tan complicado?

Fueron años difíciles, donde trabajé de muchas cosas para mantenerme. Me sentía derrotada, sin fuerzas. Y es justo ahí, en mi peor momento personal, que creé mi CONSULTA VIRTUAL CIARA MOLINA PSICÓLOGA EMOCIONAL (2010). Esa llamada interna, aquella que permanecía insistente por más que la rechazase con mis miedos e inseguridades, me estaba diciendo que debía dar el salto y dejar de esperar la oportunidad. Podía y debía hacerlo sola, así que salté y desde entonces ha sido la mejor decisión que pude tomar, porque me reencontré conmigo, con mi esencia, con mi alma, con mi ser.

La Psicología me volvió a abrazar y decidí trabajar la gestión emocional de una manera más cercana, más amable, intentando tocar el corazón de las personas que, como yo, pasaban por un momento emocional adverso. Así que a través de frases positivas, canciones optimistas, debates abiertos, pinturas, películas, cuentos, poesías, reflexiones, juegos, herramientas y dinámicas psicológicas de toda índole, conseguí crear una especie de espacio virtual donde todos participaban y se ayudaban los unos a los otros. Me di cuenta de la gran necesidad de expresar el sentir que tiene la gente, e internet resultaba un medio, que lejos de parecer frío, facilitaba este contacto desde la salvaguarda del anonimato si así se quería. La demanda de solicitudes fue tan grande que, poco a poco, me fui especializando en gestión y desarrollo emocional. Me sentía fluir, todo encajaba, había encontrado mi lugar, por lo que me animé a probar intervenciones terapéuticas a través de tres medios virtuales: mail, chat y videoconferencia. Al ver tal aceptación presenté mi proyecto a un concurso que organizaba por primer vez la Psicofundación, bajo el título de “PREMIO PSICOFUNDACIÓN JÓVENES PSICÓLOGOS EMPRENDEDORES 2011”. Si bien no gané el premio, sí recibí una MENCIÓN HONORÍFICA que destacaba el valor de Ciara Molina Psicóloga Emocional, así que para mí esa fue la gran señal de que había llegado a “casa”.

10 años después de esta apertura profesional y personal, CIARA MOLINA PSICÓLOGA EMOCIONAL se ha convertido en un proyecto vivo, que sigue creciendo constantemente: sesiones online, campus virtual, intervenciones a nivel particular y empresa, colaboraciones asiduas en prensa (escrita, radio y televisión) nacional e internacional, y mis “tres pequeños”: los libros EMOCIONES EXPRESADAS, EMOCIONES SUPERADAS(2013-2017), “SEXO SENTIDO, SEXO VIVIDO(2017) yCREA LA VIDA QUE DESEAS(2018), todos publicados por Zenith (Grupo Planeta), que me han brindado la oportunidad de ofrecer, a todo el que desee, una visión práctica de la autogestión emocional.