Actitud positivaINTRODUCCIÓN:

A veces creemos que no podemos elegir cómo nos sentimos ante las situaciones que se nos presentan, dejándonos llevar por las emociones desagradables que nos sobrevienen en esos momentos: miedo, tristeza, rabia, etc., sin darnos cuenta de que, aunque es cierto que no siempre tenemos control sobre lo que sucede y muy probablemente no podamos cambiarlo, siempre tenemos el poder de elegir qué actitud adoptamos ante ellas.

OBJETIVOS:

  • Distinguir entre lo que se escapa a nuestro control (opiniones, pensamientos, sentimientos y acciones de los demás, situaciones externas a nosotros) y lo que sí podemos controlar (nuestros pensamientos, sentimientos y acciones, nuestro esfuerzo y actitud).
  • Ser conscientes de que no podremos cambiar todo aquello que no podemos controlar, pero siempre podemos decidir la actitud con la que enfrentarlo.
  • Recordar que pensar, sentir y actuar son tres eslabones de la misma cadena así que, si pensamos en positivo, sentiremos en positivo y actuaremos en positivo.
  • Darnos cuenta de que estamos aprendiendo a autorregularnos emocionalmente al mostrar una actitud positiva hacia la vida, ya que estamos sustituyendo emociones desagradables por otras más agradables.

METODOLOGÍA:

  • Nárrale el siguiente cuento a tus hijos y/o alumnos. A ser posible, haz sonar música suave de fondo que inspire calma y fomente su reflexión.

Una mujer muy sabia despertó una mañana, se miró al espejo y notó que solamente tenía tres cabellos en su cabeza.

“Hummm”- Pensó. “Creo que hoy me voy a hacer una trenza”.

Así lo hizo y pasó un día maravilloso.

Al siguiente día se despertó, se miró al espejo y vio que tenía solamente dos cabellos en su cabeza.

“Hummm”- Dijo. “Creo que hoy me peinaré con la raya en medio”.

Lo hizo y pasó un día grandioso.

Tras el siguiente despertar, se miró al espejo y notó que solamente le quedaba un cabello en su cabeza.

“Bueno”- Dijo ella, “ahora me voy a hacer una cola de caballo”.

Así lo hizo y tuvo un día muy, muy divertido.

A la mañana posterior cuando despertó, corrió al espejo y enseguida notó que no lo quedaba un solo cabello en la cabeza.

“¡Qué bien! – Exclamó. “¡Hoy no voy a tener que peinarme!”.

  • Cuando termines, hazles las siguientes preguntas para que reflexionen individualmente sobre ellas:

¿Qué te parecen las decisiones que ha ido tomando la anciana del cuento?

¿Cuál de ellas te ha sorprendido más? ¿Por qué?

¿Cuál de sus decisiones crees que te habría costado tomar más a ti?

¿Dirías que esta anciana sabe ser feliz?

¿Te gusta su actitud ante lo que le sucede?

¿Recuerdas alguna situación en esta última semana ante la que hayas decidido tener una actitud positiva?

¿Cómo te sentías antes de hacerlo? ¿Y después?

¿En qué ha cambiado tu comportamiento cuando has cambiado tu actitud?

¿Qué has aprendido de esta historia?

  • Dales tiempo ahora para que, en grupos pequeños de no más de 5 personas, pongan en común sus reflexiones y anoten las conclusiones globales que han sacado de esta actividad y que quieran compartir más tarde con el resto de compañeros.

 

  • Finaliza la sesión moderando un debate con todo el grupo en torno a la idea principal de esta actividad: la actitud positiva como recurso para regular nuestras emociones.

Si deseas que te diseñemos talleres y/o dinámicas para aplicar la Educación Emocional en casa o en el aula, no dudes en ponerte en contacto con nosotros mandándonos un correo a educacion@ciaramolina.com.

¡Estaremos encantados de ayudarte!