Word ArtImagina que eres investigador/a y quieres estudiar un fenómeno que ocurre en la naturaleza. ¿Cómo lo harás? Ya de entrada la pregunta parece un tanto compleja, ¿verdad?

Voy a tratar de ponértelo fácil, para ello pondremos la atención en lo que los investigadores llaman el Método Científico. ¿En qué consiste?

Se parte de una primera etapa centrada en la Observación del fenómeno que se quiere estudiar, examinando todos los hechos y la información relacionada que se considere relevante. A continuación, se formulan Hipótesis que expliquen lo que está ocurriendo, Éstas, a priori, no se sabe si son ciertas o falsas y deben poder demostrarse, por lo que se pasa a la fase de Experimentación: etapa en la que se intentará comprobar o refutar las hipótesis formuladas mediante los experimentos que se hayan diseñado, controlando con ello las distintas variables. Por último, tras analizar los datos recogidos, se procede a Elaborar conclusiones, que llevarán a enunciar teorías o leyes o a descartar las hipótesis y comenzar de nuevo el proceso.

Y si te digo que puedes trabajar la Educación Emocional, con tus hijos/as y/o alumnos/as adolescentes, aplicando dicho método, ¿te lo crees? Comprobémoslo con el siguiente ejercicio:

AUTOCONCIENCIA DE LAS EMOCIONES

Escribe en un papel o en la pizarra distintas situaciones de la vida diaria con las que tus hijos/as y/o alumnos/as puedan sentirse identificados/as, como por ejemplo:

  • Recibir las felicitaciones de un profesor por el buen trabajo realizado.
  • Sentirse desplazado/a cuando tu mejor amigo/a empieza a interesarse más por quedar con un/a chico/a que contigo.
  • Perder un partido, carrera, etc. que sea muy importante para ti.
  1. Sugiéreles que elijan cada uno/a o en grupos pequeños una de las situaciones planteadas, a ser posible aquélla que les haya ocurrido más recientemente o que más les haya afectado.
  1. Ahora enséñales a investigar emocionalmente esa situación, para ello ayúdate de las etapas del método científico mencionadas anteriormente. Veamos cómo hacerlo:
  • Observación: Pídeles que hagan una “tormenta de ideas” sobre la situación y anoten todo lo que crean relevante sobre ella: qué síntomas observarán en su cuerpo (temblor, voz entrecortada, sudor frío, nerviosismo, falta de energía, pulsaciones aceleradas…) y con qué intensidad, en qué otras situaciones aparecerán dichos síntomas… Cuanto más rica sea esa tormenta de ideas mejores conclusiones podrán obtener así que ayúdales a completarla y/o pide al resto de compañeros/as que aporten sus ideas al respecto.

 

  • Hipótesis: Tras analizar la información recabada en la observación de la situación, ínstales ahora a que se planteen qué emoción o emociones creen que están asociadas a los síntomas que han percibido en su cuerpo, y cuáles son sus expectativas respecto a su comportamiento y el de su entorno. Por ejemplo, si reciben la felicitación del profesor sentirán alegría, pero también satisfacción, confianza, agradecimiento, optimismo, etc., y probablemente esperen que su entorno actúe de acuerdo a estas emociones, pudiendo sentir frustración si estas expectativas no se cumplieran.

 

  • Experimentación: Para comprobar si sus hipótesis son correctas o no tienen que experimentarlas, juega con ellos a que representen estas situaciones con la ayuda de algún compañero/a o con la tuya propia, lo más verídicamente posible, dejándose llevar por las emociones que han formulado en sus hipótesis de trabajo y comportándose de acuerdo a ellas. Sería muy enriquecedor que cambiaran sus roles entre sí, de forma que todos puedan experimentar las distintas situaciones planteadas y participar activamente en el debate posterior.

 

  • Conclusiones: Plantea un debate en el que analicéis entre todos lo que habéis experimentado en la representación teatral. Conduce el debate mediante preguntas del tipo: ¿Habéis podido sentir todas las emociones que habéis descrito y sus síntomas? ¿Os habéis comportado como creíais que haríais? ¿Vuestro entorno ha reaccionado como esperabais? A modo de conclusión pídeles que hagan una lista de las emociones trabajadas, cómo detectarlas a nivel físico y anímico y cuáles son los posibles comportamientos asociados a ellas.

 

De esta manera tan sencilla podremos enseñarles a investigar sus emociones en las distintas situaciones que vayan enfrentando en su vida y les estaremos educando en la autoconciencia, que es clave de la Educación Emocional. Merece la pena intentarlo, ¿estás de acuerdo?