91xqx8p1uul_ri_El bullying o acoso escolar es un asunto, por desgracia, de máxima actualidad. Casi no hay día que pase en que no nos llegue alguna noticia relacionada con este tema y, por eso, urge concienciarnos nosotros y hacer conscientes a nuestros menores de la gravedad de este problema, así como enseñarles cómo actuar frente a él.

Lo primero de todo es tener claro qué se considera acoso escolar para, de esta forma, ayudar a nuestros chicos a saber identificarlo. Llamamos acoso escolar a aquella situación mantenida en el tiempo en la que uno o varios alumnos -agresor/es- intimidan, insultan y/o maltratan verbal y/o físicamente a otro/s -víctima/s-, en presencia o no de testigos -espectador/es-. Por tanto, cualquier disputa, riña o pelea que se produzca en juegos entre iguales no constituye un caso de bullying, sino que debe tratarse como una situación habitual en la infancia y en la adolescencia.

Ahora que ya sabes distinguir posibles situaciones de acoso de otras que no lo son, ¿quieres aprender cómo concienciar a tus chicos acerca de ellas?

Te propongo la siguiente actividad con tus hijos y/o alumnos a partir de 8 años para abordar el bullying desde la Educación Emocional y saber diferenciarlo de otras situaciones donde los niños se pelean como parte del conocimiento de sí mismos:

  • Ved juntos el cortometraje “LOU”:

 

  • Pídeles que reflexionen en voz alta sobre qué motiva al niño protagonista a acosar a sus compañeros. Puedes guiar su reflexión mediante preguntas como éstas:

¿Qué piensas que siente el niño abusón cuando roba y molesta a sus compañeros?

¿Con qué crees que puede estar relacionado su comportamiento? ¿Por qué motivo piensas que actúa así ante sus compañeros de cole?

¿Te parece que está gestionando bien esas emociones con su forma de comportarse o crees que debería aprender a hacerlo sin dañar a los demás? ¿Qué maneras le propondrías tú?

¿Has observado si en algún momento ha tratado de ponerse en el lugar de los niños a los que molesta o les ha mostrado respeto? ¿Crees que escucha atentamente o tiene en cuenta las emociones de los otros niños?

¿Qué emociones sientes tú ante su actitud?

Si se les dificulta ponerle nombre a las emociones o comportamientos te puedes ayudar de ilustraciones que expliquen algunas de las alternativas posibles y que identifiquen la que creen que se adecúa mejor a lo que acaban de ver. Recuerda que las ilustraciones deben incluir emociones de todo tipo, agradables y desagradables, para no condicionar el pensamiento reflexivo del/la chico/a.

  • Ahora proponles que se pongan en los zapatos de los niños a los que el chico abusón ha molestado quitándole sus juguetes para llevar a cabo juntos/as una “tormenta de ideas” con las emociones y sentimientos que pensáis que experimentan al ser acosados: miedo, vergüenza, sensación de injusticia, enfado, frustración, tristeza, rechazo…, y cuando el agresor les devuelve los objetos robados: agradecimiento, simpatía, alegría, alivio, perdón, etc.

¿Os animáis a señalar escenas del corto que representen estas emociones?

Motívales también a que reflexionen sobre la importancia del perdón en las relaciones con los demás.

  • Por último, analiza junto a ellos el papel del monstruo de los objetos perdidos a través de cuestiones como éstas:

¿Te parece que actúa de una forma valiente o que se arriesga demasiado por algo que no le afecta directamente?

¿Crees que siente miedo cuando decide hacerle frente? ¿Por qué piensas que aún así no se detiene?

Si fueras tú el espectador/a de una situación de acoso, ¿cómo reaccionarías?

Si por el contrario fueras tú la persona a la que molestan, ¿cómo te gustaría que se comportaran tus compañeros espectadores?

Como puedes ver, con esta actividad podrás trabajar la prevención del acoso escolar a partir de la base de la Educación Emocional y en Valores. ¡Anímate a probarla y compartir vuestra experiencia con nosotros!