img_eyaculacion_retardada_causas_y_tratamiento_17805_600La eyaculación retardada o aneyaculación es comparable a la anorgasmia en el caso de las mujeres, es decir, la ausencia de orgasmo o la extrema dificultad para alcanzarlo si finalmente se logra.

Si bien en los hombres eyaculación y orgasmo no tienen porqué darse a la vez, lo cierto es que generalmente y para la mayoría de ellos así es, por lo que la ausencia de uno es también la ausencia del otro.

El hombre con eyaculación retardada se excita normalmente y no tiene dificultades para conseguir la erección, de hecho, su nivel de excitación puede llegar a ser muy alto, sin embargo, por muy alto que éste sea, no consigue que se desencadene el orgasmo ni tampoco la eyaculación.

Generalmente, las mayores dificultades para alcanzar el orgasmo las encuentran ante el coito, ya que durante las masturbaciones en solitario u otras prácticas sexuales como por ejemplo el sexo oral, no suelen experimentar las mismas dificultades. Por tanto, podemos decir que hay distintos niveles en esta disfunción sexual:

                  – Nunca ha podido eyacular de ninguna manera.

                  – Eyacula únicamente con su propia masturbación.

                  – Eyacula solo o en pareja a través de la masturbación o el sexo oral.

                  – Puede eyacular durante el coito pero tras un tiempo muy prolongado de movimientos coitales.

Así pues, según en que nivel se sitúe, podremos deducir si es situacional (si puede hacerlo con algunas prácticas pero no con otras) o generalizada (no puede hacerlo nunca) y clasificarla como primaria (si le ha ocurrido siempre) o secundaria (si esto ha ocurrido tras un tiempo sin haber experimentado problemas eyaculatorios).

Como en la mayoría de disfunciones sexuales las causas que la provocan suelen ser psicológicas, siendo las más comunes el exceso de control, la ansiedad, la falta de deseo o el haber realizado durante un tiempo prolongado acciones como la marcha atrás.

El exceso de control hace que la persona esté absolutamente pendiente de todo durante la relación sexual pero no llegue a disfrutarla por completo ya que no se abandona al placer de la misma. Además, el orgasmo es un reflejo involuntario por lo que al tratar de provocarlo de manera voluntaria se consigue precisamente el efecto contrario.

Cuando se tiene ansiedad, los pensamientos negativos abruman la mente impidiendo que nos concentremos en lo que estamos haciendo, por lo que si nuestro pensamiento está en otro lugar distinto al que la relación sexual nos ofrece, no podremos concentrarnos en ello ni tampoco disfrutarlo, lo que hace que, aunque la excitación se consiga, ésta no sea la suficiente como para llevarnos al orgasmo.

En el caso de la falta de deseo lo que ocurre es que, aunque éste sea bajo, el hombre puede llegar a excitarse y conseguir una erección, sin embargo, es común que se distraiga con facilidad y que la excitación no sea lo suficientemente intensa como para provocar el orgasmo, lo que hace que la relación sexual se alargue y termine siendo frustrante e insatisfactorio para ambos.

Aunque no es para nada un método anticonceptivo eficaz, todavía hoy en día mucha gente opta por la marcha atrás durante sus relaciones sexuales. Al tratar de aguantar el mayor tiempo posible sin eyacular antes de retirar el pene de la vagina, se termina ejerciendo un control que puede volverse en nuestra propia contra, ya que, como hemos visto, el exceso de control resulta contraproducente.

¿Qué hacer si padecemos eyaculación retardada?

En primer lugar es importante determinar de qué tipo estamos hablando, es decir, si es situacional o generalizada, primaria o secundaria y, a continuación, investigar cuál es la causa que hace que esta disfunción ocurra y se mantenga. En el caso de solo poder eyacular por ejemplo durante la masturbación, se irán realizando aproximaciones sucesivas para que se extrapole a otras prácticas y no se límite únicamente a una de ellas, ya que el repertorio sexual puede ser muy amplio.

Trabajar la relajación y la meditación en estos casos resultará absolutamente necesario pues aprender a conectarse con el momento presente y con las sensaciones que éste nos evoca, facilitarán que la mente se desconecte de otras cuestiones y nos permita sentir más y mejor lo que relación sexual nos ofrece.

Finalmente, también se trabajarán cuestiones relacionadas con la educación sexual para que, en casos como el de la marcha atrás, se conozcan las razones reales de por qué evitar métodos de ese tipo y buscar las alternativas apropiadas.

LARA ANTIQUINO
Psicóloga Sexóloga
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